jueves, 17 de enero de 2019

¿Por qué no donar ni dar limosna cuando viajamos a países del Sur?

Niños y niñas en uno de los proyectos de Kenia
Niños y niñas en uno de los proyectos de Kenia

Viajamos a Kenia, Perú o India y se nos ocurre la genial idea. Allí no tienen apenas juguetes, ni ropa, así que: ¡seguro que cualquier donación es bienvenida! Cargamos la mochila con lo que nos parece que les puede servir. Y, lo peor: lo repartimos de forma aleatoria. Quizás, cuando un niño se nos acerca en la calle. O a nuestro guía. Creemos que hemos actuado con generosidad, que nuestro viaje deja una huella positiva. Pero, ¡OJO! donar en nuestros viajes es irresponsable y puede tener consecuencias mucho más negativas de lo que imaginas. ¿Por qué?

Te lo contamos en 5 claves:

1 La caña antes que el pez

“Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñale a pescar y comerá siempre”. La frase está un poco manida, pero define la idea que queremos expresar. En la mayoría de países del Sur, no es tan difícil ni caro conseguir camisetas u otros productos, pero si las donamos podemos perjudicar a la industria textil local.

Donar ropa es un tema sensible en África, por ejemplo. Allí las industrias textiles de muchos países se derrumbaron bajo el peso de las importaciones de ropa de segunda mano en los años setenta y ochenta. Conclusión: hay que saber muy bien qué, dónde, cuándo y cómo donar.

Niños y niñas en el basusero de Mwakrunge en Kenia

2 Son países del Sur, no vertederos

Donar lo que nos sobra, está viejo y no utilizamos no es donar. Es deshacerse de cosas. Móviles, ordenadores, gafas, ropa, juguetes… Son muchas las personas o empresas que deciden recogerlos y donarlos cuando viajan. Y su intención es buena, pero, sin darse cuenta: ¡están convirtiendo a los países que visitan en vertederos!

Con la tecnología, el problema se agrava. Enviamos ordenadores antiguos que, en unos meses, o máximo en un par de años, dejan de funcionar. No sirven para nada y acaban creando enormes vertederos que, aparte de contaminar, afectan a la salud de las personas y pueden incluso generar trabajo infantil.

Dar limosna es un tema serio: puede fomentar la explotación infantil
Dar limosna es un tema serio: puede fomentar la explotación infantil.


3 Tu limosna les hace dependientes

Dar limosna puede tener consecuencias terribles. La primera: fomenta la exclusión de las personas que la piden y aumenta su dependencia. Al obtener ingresos rápidos, dejan de asistir a programas de formación, inserción laboral, etc. En definitiva: dejan de luchar por cambiar su situación.

Si, encima, quien te pide limosna es un niño, niña o persona con discapacidad, la situación empeora. Puedes estar alimentando a las mafias, que explotan a las personas que consiguen más limosnas y, por supuesto, se quedan el dinero.

Gracias a una donación promovida por Tumaini, se compraron medicinas para Nepal
Gracias a una donación promovida por Tumaini, se compraron medicinas para Nepal.

4 No conoces sus necesidades reales

¿Conoces la realidad del país que vas a visitar? ¿Sabes qué necesitan los niños y niñas que vas a conocer? Si lo haces por tu cuenta, puedes donar cosas que realmente no se necesiten. O, lo que es peor: generar nuevas necesidades que más adelante los niños o niñas no van a poder cubrir.

Por ejemplo, muchas personas llevan la mochila cargada de caramelos o Chupa-Chups. Muchos de los peques y personas de estos países no se lavan los dientes de una forma continuada por lo que es mala idea que coman azúcar.

En Kenia, recaudamos fondos para mejorar las instalaciones de un orfanato colaborador.


5 Puedes perjudicar al proyecto con el que colaboras

En Tumaini, hemos hecho voluntariado en en ONG de más de 8 países de Asia, África y América Latina. ¡Y hemos visto cometer un error muy grave! La persona voluntaria lleva material escolar para el proyecto con el que colabora. Acude a la escuelita, y se pone a repartir las libretas y bolis a los niños y niñas que se le acercan. Eso nunca, nunca, se debe hacer porque:
  • No sabes si el proyecto necesita ahora mismo ese material o si se podría sacar mucho más partido más adelante: en otra clase, con otros niños y niñas más necesitados, etc. 
  • Puede que ese día no estén todos los niños y niñas en el proyecto. Dejarás a algunos peques sin su cuaderno y eso les puede afectar tanto a su autoestima como a su relación con el resto de niños/as y profesores/as. 
  • Siempre hay niños/as más abiertos que otros. Los peques más tímidos suelen llegar más tarde y puede que se queden sin donativo. 
  • Cambiarás el ritmo de la clase y afectará al resto de actividades programadas para ese día. 

Varias personas voluntarias organizaron una donación para comprar una silla de ruedas a Dennis en Iquitos
Donación para comprar una silla de ruedas a Dennis en Iquitos.


Entonces, ¿son malas todas las donaciones?

No. Pero cada proyecto tiene sus necesidades, y tienes que conocerlas. Además, estas cambian continuamente. Puede que de repente llegue a la escuela un grupo de nuevos niños y niñas más mayores que necesiten otro tipo de materiales. O que uno de los adultos que acude a la ONG se ponga enfermo y lo que de verdad se necesite sea dinero para pagar su tratamiento.

En Tumaini, siempre pedimos 3 cosas a las personas que realizan viajes solidarios con nosotras:
  1. Si quieren llevar una donación para el proyecto, antes tienen que consultarnos. ¡Es imprescindible! Cuando recibimos su propuesta, lo hablamos con los coordinadores/as de cada proyecto para que la donación se ajuste exactamente a lo que necesitan. 
  2. La donación siempre se entregará a los coordinadores y coordinadoras del proyecto, NUNCA a los niños, niñas, adultos, etc. directamente. Así nos aseguramos de que el reparto sea justo y equitativo. 
  3. Solo aceptamos donaciones de productos que las ONG nos hayan pedido. Si se trata de una donación, las personas voluntarias lo llevan hasta el proyecto. Si no, lo mejor es que compren lo que se necesita allí para fomentar la economía local. 
En 2019 dale un giro a tus vacaciones: ¡viaja de forma responsable! 

martes, 8 de enero de 2019

Raquel en India: “el cambio de mentalidad que me he traído a casa es positivo al 100%”

Raquel durante su viaje soliario a India
Raquel durante su viaje solidario a India.

En noviembre, Raquel hizo su primer viaje solidario a India. Colaboró con dos proyectos: una guardería solidaria por la mañana y clases de inglés a refugiados tibetanos por las tardes. Valora con un 9 sobre 10 su experiencia. ¿Lo mejor del viaje? “El tiempo con los niños y niñas. ¡El cariño que te dan es incondicional!”

¿Cómo era un día cualquiera en la guardería solidaria de McLeod Ganj?

El día comenzaba temprano: colaboraba en la guardería de 8:30 a 12:30 h. Al salir, iba a tomar un té y a comer algo. A las 16 h había las clases de inglés con los monjes tibetanos, hasta las 17 h. Una vez finalizadas, nos juntábamos voluntarios/as y amigos/as de allí e íbamos a tomar un té y a charlar un rato hasta la hora de cenar.


Niños y niñas de la guardería de McLeod Ganj
Niños y niñas de la guardería de McLeod Ganj


Seguro que, durante tu viaje solidario, viviste un montón de anécdotas o momentos divertidos. ¿Nos cuentas alguno?

Recuerdo con mucha alegría a los niños y niñas de la guardería cuando pensaban que todas las personas voluntarias  nos llamábamos “Hello”, y lo contentos que se ponían cuando llegábamos por la mañana. Los viernes hacíamos doble turno en la guardería, ya que por la tarde llevábamos a los peques al templo del Dalai Lama a jugar.

Otro momento importante fueron las conversaciones con los monjes tibetanos, que siempre preguntaban de qué equipo de fútbol eras, ¡cosa que me impactó mucho!

Los momentos con otros voluntarios y voluntarias y con personas locales fueron de 10
Los momentos con otros voluntarios y voluntarias y con personas locales fueron de 10.

¿Qué es lo que más te ha gustado de la experiencia?

Sin duda alguna, el tiempo con los niños y niñas y las sonrisas que te regalan. ¡El cariño que te dan es incondicional! Además, me gustó compartir esta experiencia con otros voluntarios y voluntarias, conocer gente local y compartir momentos de 10 con ellos... Y, sobre todo, el cambio de mentalidad que me he traído a casa respecto a la cultura, tradiciones y religión. Positivo al 100%.

¿Y lo que menos?

El alojamiento y el frío

Raquel en el precioso entorno de McLeod Ganj
Raquel en el precioso entorno de McLeod Ganj

¿Qué nota global le pones a la experiencia?

Un 9 sobre 10.

Las sonrisas de los niños y niñas eran increíbles
Las sonrisas de los niños y niñas son inolvidables.

¿Qué consejo le darías a una persona que va a hacer este viaje solidario?

Que lleve saco de dormir, porque hace mucho frío. Si van a estar 3 o más semanas, es recomendable comprarse allí mismo un calefactor, ya que nuevo sale más económico que alquilarlo allí.

Raquel colaboró con la guardería solidaria y con clases de inglés a refugiados tibetanos en McLeod Ganj (India) del 3 al 25 de noviembre de 2018.