martes, 15 de octubre de 2019

Claudia en Kenia: “Nunca olvidaré cómo con tan poco se puede hacer tanto”

Claudia durante su viaje solidario a Kenia.
Claudia durante su viaje solidario a Kenia.

Desde el primer momento, Claudia entendió en qué consiste un viaje solidario: “es una experiencia personal impagable” donde quien más se beneficia es la persona que viaja. Colaboró 15 días en el centro de acogida de niños y niñas de la calle en Kenia. Como enfermera, pudo curar a algunos niños. “Solo por eso ya ha valido la pena”.


¿Cómo fue tu llegada en la ONG?

La acogida fue súper buena, nos explicaron el proyecto, nos entregaron un dossier con información, nos presentaron al personal y nos enseñaron el centro. El segundo día nos entregaron un horario que incluía las actividades en las que íbamos a participar de lunes a viernes, ¡bastante variadas! Incluían: preparar las comidas, ayudar en los estudios a las estudiantes de secundaria, deportes, etc. También había salidas a la zona de vertederos. La verdad es el cumplimiento del horario fue bastante flexible en mi caso, por lo que pude participar en las actividades que más me interesaban sin ningún problema.

Claudia durante el proyecto de Kenia. 

Cuéntanos cómo era un día normal durante tu voluntariado

Por las mañanas llegábamos a las 9 h, y, nada más entrar por la puerta, muchos niños y niñas venían a recibirte con un abrazo, ¡una maravilla empezar así el día! Después nos incorporábamos a la actividad planificada, e intercalábamos estas actividades con tiempo libre que aprovechábamos para jugar con los niños o hablar con el personal del centro.

Los días de salida al vertedero variaban. Solíamos montarnos a un bus, ir al supermercado a comprar pan y leche y recoger  a los niños y sus madres. Allí jugábamos con ellos y les dábamos la comida. En mi caso, como enfermera, también curé las heridas de aquellos que lo necesitaban, con el botiquín que llevan siempre en el autobús.

¿Nos cuentas alguna anécdota que recuerdes con especial cariño?

Me gustaba entrar en las clases de cocina, donde aprendí algunas recetas tradicionales. Un día nos ofrecimos a enseñarles a hacer gazpacho, ¡y fue bastante gracioso observar las caras de las chicas al ver qué ingredientes utilizábamos y cómo lo preparábamos!

Nunca olvidaré cuando curé heridas en el vertedero. ¡Cómo con tan poco se puede hacer tanto! Me sorprendió lo mucho que te agradecen algo que para nosotros es simple y cotidiano. Solo por eso, ¡el viaje ha valido la pena! Empecé con un grupo de niños pequeños, que se multiplicó por tres a medida que iba avanzando. Pol, el conductor del autobús, encargado de curar las heridas normalmente, prestaba mucha atención, y mostraba mucha disposición para aprender a hacerlo. Me llamó la atención que no dispusiese de nociones básicas para ello. Con la ayuda de otras voluntarias (Isaura, María José y yo), reordenamos el botiquín, e hicimos un documento con pasos básicos para la cura de heridas. Le gustó tanto que en el mismo momento fue al pueblo a plastificarlo para poder llevarlo encima. Es de lo más gratificante que he vivido en mis 12 años como enfermera.

Claudia coincidió con otras personas voluntarias en el proyecto
Claudia coincidió con otras personas voluntarias en el proyecto.

¿Qué es lo que más te gustó del viaje solidario?

Poder estar en contacto con otra cultura, y aprender tanto de ellos. El calor de los niños y de todo el personal del centro, desde el momento en el que llegas te sientes como en casa. El acompañamiento en todo momento desde la organización tanto de aquí como allí. Mi miedo al ir sola, era sentirme desprotegida, y no ha ocurrido en ningún momento.

Yo, además, tuve mucha suerte, porque coincidí en la casa con dos compañeras excepcionales, hicimos buenas migas desde el primer día, y no hemos tenido ni un solo problema. Me traigo además de la experiencia a dos buenas amigas.

¿Y lo que menos?

Para mí, el viaje cumplió totalmente mis expectativas. Comprendí desde el primer momento que en Kenia la forma de trabajo es más flexible y los horarios un poco laxos. Eso incomoda a algunas personas, pero para mí no supuso ningún problema. Al contrario, con el estilo de vida que tenemos aquí, ¡hasta se agradece!

Durante el voluntariado, también se visitaba a niños/as de la calle
Durante el voluntariado, también se visitaba a niños/as de la calle.

¿Qué aconsejarías a una persona que va a viajar al proyecto?

Es importante que las personas entiendan que un viaje solidario consiste en viajar de forma distinta, responsable y solidaria. Probablemente al que más ayudes sea a ti mismo/a, regalándote una experiencia que te aportará un gran crecimiento personal. Lo que nos vamos a llevar es una experiencia personal impagable. Desde luego que son viajes que cambian la vida, porque no visitas el país como si de un escaparate se tratase, sino que nos incorporamos a su cultura y sus gentes, vemos sus realidades, las agradables y aquellas más duras e injustas. ¡En ambos casos es un privilegio!

Claudia colaboró en el centro de acogida de niños y niñas de la calle del 1 al 15 de agosto de 2019.

jueves, 10 de octubre de 2019

Incendios en el Amazonas, ¿cómo han afectado a Bolivia?

Los incendios han devastado 4,1 millones de hectáreas en Bolivia
Los incendios han devastado 4,1 millones de hectáreas en Bolivia

Este martes, Evo Morales por fin dio la noticia que todas estábamos esperando: los incendios en la Amazonía boliviana por fin se han extinguido. “Comienza la etapa de recuperación de la fauna y flora de nuestra Chiquitania. Juntos logramos apagar el fuego y juntos iniciaremos la etapa post-incendio”, afirma. Pero, ¿cuáles son las consecuencias reales de incendios de tan grande magnitud? Te lo contamos en 5 claves

1. 4,1 millones de hectáreas devastadas

En agosto se registraron 30.901 incendios forestales en la Amazonía (Brasil, Bolivia y Paraguay). Aunque la mayoría de las noticias se centraban en Brasil, en Bolivia, 4,1 millones de hectáreas (datos del 15/09) han sido devastadas, especialmente en la zona de Santa Cruz de la Sierra, según el grupo ambientalista Fundación Amigos de la Naturaleza. Es casi el doble de lo que se registró en 2016.

2. Evo Morales no decretó el “desastre nacional”

Muchos analistas han criticado la posición del presidente Evo Morales de no decretar en la zona la situación de emergencia, llamada "desastre nacional". Esta situación hubiera acelerado las labores de extinción de los incendios. La decisión del presidente fue criticada por colectivos ambientalistas, vecinales y asambleas ciudadanas.

Personas del centro de rescate de animales con el que colaboramos colaborando.

3. Colaboración ciudadana

Para extinguir los incendios, se han movilizado miles de funcionarios y de bomberos voluntarios, tanto nacionales como internacionales. Además, aviones y helicópteros de varios países contratados por el gobierno han descargado miles de litros de agua. Los primeros focos aparecieron sobre el 20 de julio, por lo que se ha tardado más de dos meses en extinguir el fuego.

4. Nuevo decreto, ¿posible causa?

A principios de julio, el gobierno boliviano modificó un decreto y autorizó el desmonte (convertir un monte natural en terreno apto para la producción agrícola) y la quema controlada de bosques en los departamentos de Beni y Santa Cruz con fines agropecuarios en terrenos privados y comunitarios. Precisamente esa zona es la más afectada por los incendios.

Algunos activistas medioambientales y defensores de los derechos de los pueblos indígenas reprochan a Morales haber cambiado la normativa para ampliar las tierras de cultivo. También se habla de la sequía intensa como posible causa.

Labores de rescate de las zonas afectadas por los incendios en Bolivia.
Labores de rescate de las zonas afectadas por los incendios en Bolivia.


5. ¿Cómo ha afectado a los animales?

En Tumaini hemos seguido de cerca los incendios y hemos mantenido una comunicación fluida con el centro de rescate de animales con el que colaboramos. Aunque el fuego no ha llegado a la ONG, el equipo ha colaborado en el registro y búsqueda de animales heridos en el área del Parque Nacional Otuquis.

“Hemos construido un puesto de atención para los animales heridos de la zona, aunque no hemos encontrado apenas supervivientes. Toda la flora y fauna han sido arrasados por las llamas, ¡la imagen es desoladora! No se sabe cuántos animales han muerto, pero la situación es terrible: no hay peces, comida, flores, ¡todo se ha quemado en ciertas áreas! Otro problema es el agua: los animales que buscan comida o refugio no la encuentran”, explican los coordinadores.

En el centro de rescate de animales se han volcado con la extinción
En el centro de rescate de animales se han volcado con la extinción.

Y tú, ¿qué puedes hacer?

Ahora más que nunca, el centro de rescate de animales de Bolivia necesita tu ayuda. Si te apasionan los animales, puedes colaborar:

  • Compartiendo esta noticia en tus redes y con todos tus amigos/as. 
  • Haciendo una donación: a través de info@viajestumaini.org os daremos toda la información. 
  • Haciendo voluntariado, en las fechas que puedas, durante el tiempo que puedas: http://bit.ly/ViajeSolidarioBolivia


martes, 1 de octubre de 2019

Cómo hacer turismo responsable… ¿desde casa?

Lucas, durante su viaje solidario a Perú
Lucas durante su viaje solidario a Perú.


Este verano, seguro que has intentado ser un viajero/a más respetuoso con el medio ambiente, los animales y las culturas. Has visto turistas tirando basura y te has indignado. Has leído sobre el tema y te has concienciado. Pero, una vez en casa, ¿se puede seguir haciendo turismo responsable? En Tumaini lo tenemos claro: ¡sí! Te contamos 5 cosas que puedes hacer sin salir de tu ciudad.

1 Comparte tu experiencia y aprendizajes

Los días pasan y pronto vuelves a la rutina, pero ¡no dejes pasar la oportunidad de compartir con los tuyos lo que has aprendido! Enseña tus fotos y vídeos, explica tus inquietudes sobre las consecuencias negativas del turismo y, sobre todo, comparte tus trucos para viajar dejando la mínima huella posible. Además, ofrece tu ayuda si algún amigo/a, familiar o compañero/a te pide consejos para preparar su próxima escapada. ¡Cuantas más personas concienciadas haya, mejor!

Mónica y Víctor recordando sus viajes solidarios a Kenia en Barcelona
Mónica y Víctor recordando sus viajes solidarios a Kenia en Barcelona.

2 Denuncia las cosas que no te encajan

No se trata de ir por la vida echando broncas, o dando lecciones. Pero si alguien te cuenta que en sus vacaciones ha montado en elefante, dado limosna a niños/as o se ha alojado en primera línea de playa, ¡no le sigas la corriente! Explícale que su opción no te parece correcta y por qué. Eso sí, con una sonrisa :)

3 Usa tus redes para concienciar

Tus redes sociales son poderosas, ¡úsalas para concienciar y dar ejemplo! Muestra a tus seguidores las cosas que no te han gustado de tu viaje y cuéntales por qué decidiste pasarte al lado sostenible del turismo. Interactúa con otras personas preocupadas también por el mismo tema. ¡Crea debate, despierta el espíritu crítico, genera alianzas!

Viajeros/as de Tumaini comparten sus experiencias. 

4 Colabora con proyectos

¡Da un paso más y colabora con alguna ONG! Por ejemplo, si te ha indignado ver cómo tratan a los elefantes en el país que has visitado, busca una organización que sensibilice sobre los derechos de los animales en tu ciudad, o bien colabora a distancia con un proyecto local. ¡Tu viaje puede ser el primer paso de un bonito camino lleno de solidaridad, aprendizajes, y momentos bonitos con personas con tus mismas inquietudes!

Charla sobre viajes solidarios en Barcelona. 

5 ¡Prepárate para ser mejor viajero/a! 

Desde tu ciudad puedes prepararte para que tu próximo viaje sea todavía más sostenible. Lee todo lo que puedas sobre el tema, ve a charlas, participa en encuentros con otros viajeros y viajeras… Y si ya tienes claro tu próximo destino, ¡empieza a informarte cuanto antes! Que cada viaje sea un paso más hacia la conciencia y responsabilidad.

Y, si te animas a hacer un viaje solidario la próxima vez, en Tumaini aquí estamos para acompañarte ;-)

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Declaramos la guerra al turismo irresponsable

Cartel camino al Machu Picchu prohibiendo verter basura
Cartel camino al Machu Picchu prohibiendo verter basura.

Lo sabemos: es un titular radical. Pero, después de nuestros últimos viajes, lecturas y horas de reflexión, no podemos obviar el problema: las personas que hacen turismo irresponsable están perjudicando al medioambiente, a la cultura, a los animales, ¡y a las personas! En la Semana Mundial de Acción por el Clima, denunciamos 5 acciones viajeras irresponsables que hemos observado últimamente y que hay que cambiar, ¡ya!

No te saltes los caminos establecidos. Respeta las normas.
No te saltes los caminos establecidos. Respeta las normas.


1 Saltarse las normas, ¡porque yo lo valgo! 

Un guía en un safari que se acerca demasiado a los animales. Un grupo de amigos que deja sus latas en la playa. Una persona que da limosna a niños y niñas. Una pareja que decide saltarse el trekking señalizado para meterse en zonas protegidas. ¡NO podemos seguir haciéndolo ya que el perjuicio que ocasionamos puede ser muy grande!

¿La solución? Intenta comprender qué objetivo tienen las normas y qué ocurriría si todo el mundo se las saltara. Si no te queda claro, pregunta, lee, pero no actúes antes de tiempo. 

Basura a los pies de los templos de Angkor, en Camboya.
Basura a los pies de los templos de Angkor, en Camboya.


2 Visitar un país “a lo loco”

En Tumaini siempre decimos que el viaje comienza mucho antes de tomar el avión. Recomendamos prepararlo a fuego lento y con mimo. Lee sobre la historia, la cultura, la economía, las formas de vida del país que vas a visitar. Así sabrás, por ejemplo, que en Kenia es ofensivo que vistas con pantalones muy cortos. Que en India no debes comer nunca con la mano izquierda. Que Perú es el país de Latinoamérica donde más menores trabajan. Así evitarás muchos malentendidos, prejuicios y ofensas.

¿La solución? Basta con tener un poco de curiosidad y ganas de aprender. Lee, pregunta, ve películas o documentales, habla con otras personas que ya conozcan el país donde vas a viajar. ¡Infórmate!

El thali es el plato típico de India, no te quedes sin probarlo.
El thali es el plato típico de India, no te quedes sin probarlo.

3 Viajar, pero “estar como en casa”

Lo hemos visto mucho. Hay personas que viajan a países del Sur pero quieren las mismas comodidades, las mismas actividades y la misma comida que en casa. Prefieren ir a comer a un “fast food” que probar la cocina local. Tomar el café en la cadena de turno en lugar de probar otros sabores. Y, por supuesto, ni se les ocurre acercarse a la cultura local. ¿Por qué no ir a ver danzas tradicionales, conciertos de grupos locales o una exhibición de arte o artesanía autóctona? En lugar de eso, terminan en un bar para turistas con bandas en directo haciendo versiones de canciones occidentales.

¿La solución? ¡Atrévete a salir de tu “zona de confort”! Ábrete a nuevas experiencias, explora cómo vive la gente en el país que estás visitando. Aprecia lo afortunado/a que eres por poder visitar otros lugares y vivir experiencias diferentes que seguro solo ocurrirán una vez en la vida! 

Grupo de voluntarios/as tras una limpieza de playas en Indonesia
Grupo de voluntarios/as tras una limpieza de playas en Indonesia.

4 De cadena en cadena

Si te alojas en un hotel que pertenece a una multinacional, si solo comes en grandes cadenas o contratas excursiones de agencias internacionales, todo el beneficio económico que genera tu viaje se irá fuera del país que visitas. ¡Intenta apoyar hoteles, restaurantes, tiendas y guías locales para que tu estancia tenga un impacto positivo!

¿La solución? Basta con tomar conciencia, tener un poco de paciencia e indagar. Un pequeño esfuerzo para un cambio enorme. 

Montones de basura en el puerto de Sihanouk Ville en Camboya
Montones de basura en el puerto de Sihanouk Ville en Camboya.

5 Despistes medioambientales

Aunque cada vez hay más conciencia, todavía hay personas que dejan residuos en playas o espacios naturales. Y no solo eso. Cuidar del medio ambiente también significa: no alojarte en zonas protegidas o en primera línea de playa, no malgastar agua, no dejar residuos como pilas si no sabes qué sistema de recogida existe, no bucear o caminar en zonas donde está prohibido, etc. Además, ¡importante! No dar de comer a animales que después se volverán dependientes, ni colaborar con exhibiciones, paseos a lomos de elefantes u otras formas de explotación.

¿La solución? Para un momento antes de realizar cualquier acción. Y, si no sabes si una acción es contaminante o perjudicial para los animales, ¡pregunta! 

Usar búhos u otro animal como reclamo turístico no es ético.
Usar buhos u otro animal como reclamo turístico no es ético. 


Y tú, ¿también le declaras la guerra al turismo irresponsable? ¿Se te ocurren otras ideas para combatirlo? ¡Somos todo oídos!

martes, 17 de septiembre de 2019

Oriol en Bolivia: "antes siempre iba estresado. Ahora: ¡no!"

Oriol durante su viaje solidario con animales en Bolivia.

Desde pequeño, Oriol siempre ha sido un apasionado de la naturaleza. Ahora ha decidido hacer todo lo que pueda por ayudar a protegerla. Estudia Biología Ambiental en Barcelona. Y el año pasado, colaboró como voluntario en el centro de rescate de animales silvestres de Bolivia con el que colabora Tumaini. ¡Así fue su experiencia!

¿Por qué querías hacer un viaje con fauna rescatada?

Desde pequeño, mi interés y amor por la naturaleza ha ido creciendo. Por eso que quiero hacer todo lo posible para ayudar a conservar la naturaleza de nuestro planeta.

¿Qué has aprendido en este proyecto?

¡Un montón de cosas! Desde cómo trabajar con animales hasta cómo luchar contra un incendio. Además de otras cosas como: vivir en comunidad, viajar por el mundo y conocer una nueva cultura.

Oriol coincidió con varios/as voluntarios/as en el centro de rescate.

¿Con qué animales colaboraste?

Con Yuma (un puma), Yaguaru (un jaguar) y Francis (un mono nocturno)


¿Cómo era un día en el proyecto? 

Os los cuento por horas :)

  • 6:30 h: Scott nos despertaba con su música de los 80. 
  • 7 h: empezaban las tareas de la mañana: limpiar los baños, alimentar algunos de los animales, preparar el desayuno, etc. 
  • 8 h: desayunábamos. 
  • 9 h:  me preparaba para ir a pasear con Yuma (una puma) junto con Mike, otro voluntario. Salíamos a caminar por la selva toda la mañana y después del paseo limpiábamos su jaula y la alimentábamos. 
  • 12:30 h: volvíamos al campamento para comer. 
  • 14 h salía del campamento para ir a ver a Yaguaru (un jaguar). Pasaba toda la tarde a solas con él dando vueltas alrededor de su jaula enrollando su comida en patujú (flores tropicales) y lianas y escondiéndosela en su jaula. 
  • 18 h: Dos voluntarias y yo íbamos a ver los monos nocturnos. 
  • 19 h: volvíamos al campamento para cenar. 
  • Después de cenar: ¡teníamos tiempo libre! Algunos días, cuando estaba agotado, me acostaba a las 20:30 h. Otros me quedaba en el comedor jugando y charlando con otros voluntarios.


El entorno del proyecto es espectacular y está lleno de vida.

¿Nos cuentas alguna anécdota?

Mientras trabajas con tus animales o cuando caminas por la selva para regresar al campamento, te encuentras con mucha vida silvestre. Ves un montón de monos, armadillos, chanchos, koatís ¡y muchos más!

¿Cómo fue tu relación con el resto de voluntarios?

Muy buena. Entre todos los voluntarios, voluntarias y miembros del "staff" había muy buen rollo y nos divertíamos un montón.

Voluntarios/as cerca del proyecto
Voluntarios/as cerca del proyecto.


¿Qué recomendaciones darías a alguien que quiere hacer este voluntariado?

Deja tus preocupaciones a un lado y déjate llevar.

¿En qué te ha cambiado la vida este viaje?

En mi forma de ver la vida y de vivirla. Antes de este viaje siempre iba estresado a todos los lados pensando si lo que hacía estaba bien, si me dejaba algo importante... ¡Ahora no!

Oriol colaboró en el centro de rescate de fauna silvestre en Bolivia de julio a septiembre de 2018.


martes, 10 de septiembre de 2019

Paula en Kenia: “un recuerdo grabado en la retina, el corazón y la cabeza”

Paula y Adrián junto a uno de los niños del proyecto.
Paula y Adrián junto a uno de los niños del proyecto.

Tiene solo 19 años, pero este verano ya ha vivido una experiencia solidaria, enriquecedora y llena de aprendizajes: un viaje solidario a Kenia, a través de Tumaini. Colaboró en una ONG que acoge a niños y niñas de la calle, les ofrece un hogar y educación para que aspiren a un futuro mejor. Esta es su experiencia.

¿Cómo fue la preparación de tu viaje? ¿Recibiste toda la info que necesitabas por parte de Tumaini?

Sí, recibí información muy completa. Después  las dudas surgen una vez allí, pero Mónica no ha tenido ningún problema en llamarnos por WhatsApp o escribirnos cuando lo necesitábamos.

Paula en el proyecto durante su voluntariado.
Paula en el proyecto durante su voluntariado.

¿Cómo era tu día a día en el proyecto?

El voluntariado consistía en dar apoyo en las clases de los niños/as. Había dos grupos: el de los más pequeños o recién llegados y el de los más mayores, que tenían que prepararse para entrar en la escuela. Después de clase, jugábamos con ellos o bien nos tocaba cocina con papa David.

Junto a otros/as voluntarios/as del proyecto
Junto a otros/as voluntarios/as del proyecto.

¿Hay alguna anécdota que recuerdes con especial cariño?

El recuerdo que tengo más grabado en la retina, en el corazón y en la cabeza es el primer día con una niña pequeña que se llama Alima. Era del grupo de niños y niñas que acaban de ser recogidos de la calle. Una hora después, estábamos en el "dumpside" (basurero) viendo de dónde muchos de los niños venían.

Jugar con los niños/as es una de las tareas de los voluntarios/as.
Jugar con los niños/as es una de las tareas de los voluntarios/as.

¿Qué ha sido lo mejor de tu viaje solidario?

Vivirla. Es decir, poder estar con los niños y niñas, que te dediquen una sonrisa sin importar lo que hay detrás de ti.


Paula colaboró con el centro de acogida de niños y niñas de la calle de Mombasa, en Kenia, del 08/07 al 02/08/2019.

martes, 6 de agosto de 2019

Daniel en Iquitos: “te das cuenta de lo poco que te hace falta para ser feliz”

Daniel en su viaje solidario a Iquitos, en Perú
Daniel en su viaje solidario a Iquitos, en Perú

“No es fácil describir con palabras lo que sientes en una zona del mundo increíble y con unas personas que te dan todo”. Con solo una frase, Daniel nos cuenta cómo fue su viaje solidario a Iquitos, Perú. Desde pequeño siempre había soñado con ir a la selva, pero conocerla de la mano de los niños y niñas del proyecto “es increíble”.

No ha sido tu primer viaje de este estilo ¿qué diferencias viste con otros que habías hecho?

Desde el momento que llegue al pueblo de Santa Clara me sorprendió el cariño que recibí de todos los vecinos y vecinas. Aquella tarde, los niños ya me recibieron con un balón y me invitaron a jugar a fútbol. !Siempre están dispuestos a compartir todo! Me parece un voluntariado completo porque además de ayudar y colaborar, te permite adentrarte de lleno en la cultura.

¿Cómo era un día cualquiera en el proyecto?

Por las mañanas disfrutábamos de tiempo libre para adentrarnos en la cultura, conocer la selva y la maravillosa gente de Santa Clara. Por las tardes organizábamos talleres, juegos y actividades con los niños y niñas.

Daniel jugando al fútbol con los niños y niñas del proyecto.
Daniel jugando al fútbol con los niños y niñas del proyecto.

¿Crees que el proyecto ayuda a la población de Santa Clara? Si es que sí, ¿de qué forma?

Creo que ayuda a enriquecer a su gente porque son gente abierta y simpática. Sienten curiosidad por nuestra cultura y cualquier pequeño detalle que les ofrecemos puede ayudarles.

El entorno del proyecto es espectácular. Te sumerges 100% en la naturaleza.
El entorno del proyecto es espectacular. Te sumerges 100% en la naturaleza.

¿Cómo fue vivir en la selva?

Desde bien pequeño, para mí era un sueño ir a la selva. Siempre la veía en documentales y películas. Creo que hay que visitarla y vivirla al menos una vez en la vida. Adentrarse en ella de la mano de un niño y descubrir sus frutas, animales y secretos es increíble.

¿Cómo es la gente del pueblo?

Solidaria y alegre. Creo que son los dos adjetivos que mejor la definen.

Daniel con algunos niños/as del proyecto y una de sus coordinadoras
Daniel con algunos/as niños/as del proyecto y una de sus coordinadoras.


¿Por qué recomendarías este viaje solidario?

En Santa Clara, al final los niños y niñas son tu familia y el cariño que te dan es difícil de olvidar. Me traje la mochila llena de regalos hechos con su gran imaginación y sobre todo de sonrisas. Es algo increíble lo que sientes cuando convives con ellos, y te das cuenta de lo poco que te hace falta para ser feliz.

¿Qué le dirías a alguien que duda en hacer un viaje de este estilo?

Además de la educación de los pequeños, combina cultura, naturaleza y deporte. Es una aventura que merece la pena vivir porque en mi caso considero que me traigo mucho más de lo que dejé. La experiencia te motiva a seguir viajando.

¡Cena de voluntarios y voluntarias!
¡Cena de voluntarios y voluntarias!

¿Qué es lo que más te gustó?

Los niños y niñas, su pasión ¡por el deporte, la imaginación y los activos que son! Además, me encantó la gente de la selva. Espero volver alguna vez en la vida. No es fácil describir con palabras lo que sientes en una zona del mundo increíble y con unas personas que te dan todo.

¿Y lo que menos?

¡Nada! Me gusto hasta el típico gusano que come...


Daniel colaboró en la escuelita solidaria de Iquitos del 4 a 20 agosto 2018.