jueves, 24 de octubre de 2019

Saray, Anna, Lidia y Paula, voluntarias en Kenia: “un viaje solidario entre amigas une muchísimo”

Saray, Anna, Lidia y Paula durante su voluntariado en el centro de acogida
Saray, Anna, Lidia y Paula durante su voluntariado en el centro de acogida.

“Somos cuatro amigas. Tenemos 20 años y vivimos en Barberà del Vallès. Cada día nos enfrentamos a desigualdades solo por el hecho de ser mujeres, así que este año decidimos colaborar con un proyecto que ayuda a mujeres o niñas en un país del sur. Cuando conocimos el centro de acogida para niñas con el que colabora Tumaini, sabíamos que teníamos que ir allí para aportar nuestro granito de arena. La idea fue de todas y penamos que sería muchísimo mejor si vivíamos la experiencia juntas”. Así comenzó el viaje solidario de Saray, Anna, Lidia y Paula a Kenia. Esta es su historia.

¿Cómo son las niñas del proyecto? ¿Qué historias tienen? 

La niñas del proyecto nos han dado vida. Pese a todas las desgracias que han tenido que vivir, se encuentran en una ONG con unas buenas instalaciones y están muy bien atendidas. ¡Son capaces de sacar sus mejores sonrisas y transmitir todo lo bueno que tienen dentro!

Sus historias son muy diversas pero todas ellas tienen una cosa en común: han sido víctimas de situaciones muy duras e injustas, sobre todo derivadas de abusos, violaciones o familias muy desestructuradas. Sin embargo, no dejan de soñar e imaginar la vida que tendrán en un futuro. Muchas de ellas desean ir a la universidad, tener un trabajo y vivir felices. ¡Para nosotras son un gran ejemplo a seguir! No hemos tenido dificultad ninguna en tener relación con ellas puesto que muchas tenían edades parecidas a las nuestras y congeniamos a la perfección. RAFIKI WA AFRIKA, AMIGAS EN ESPAÑA.

Al llegar creíamos que sería más difícil establecer vínculo con ellas, pero afortunadamente fue muy rápido. Y lo que más nos alegra hoy, tras haber vuelto, es que seguimos teniendo contacto con ellas.

El intercambio y acercamiento a la cultura keniata fue parte del viaje
El intercambio y acercamiento a la cultura keniata fue parte del viaje.

¿Qué tal hacer un viaje solidario entre cuatro amigas?

Vivir una experiencia así une muchísimo. Tienes que estar al 100% siempre, para que, si una tiene un momento de bajón, que el resto tire de las demás. Te das cuenta de que las amistades se forjan a través de experiencias inolvidables y así ha sido para nosotras.

¿Qué actividades hicisteis?

Además de hablar durante horas con las niñas de nuestra cultura, de la de ellas, de nuestras vidas, etc. hicimos diferentes actividades como: taller de lengua castellana, noche de talentos, noche de bingo, noche de pase de modelos... Nuestra intención era que durante los días de verano las niñas pudieran disfrutar, relacionarse entre ellas y aprender nuevos hábitos.

Momentos de risas durante el voluntariado en la ONG de Kenia.
Momentos de risas durante el voluntariado en la ONG de Kenia.

¿Qué aprendizajes traéis tras vuestro viaje solidario?

¡Se podría decir que son infinitos! Hemos conocido a fondo la cultura keniata porque hemos convivido con ellos durante todos los días que permanecimos allí. En cambio, si haces un viaje por tu cuenta, sólo puedes hacerte una pequeña idea de la cultura de ese lugar por lo que ves.

Si os tuvierais que quedar con algo de vuestro viaje solidario, ¿con qué sería?

Con todas las sonrisas y las muestras de cariño que recibimos desde el primer día. Con lo felices que hemos sido en el proyecto, nos hacían sentir como si llevásemos una temporada larguísima y apenas llegamos al mes. Sus sonrisas, sus risas, sus carcajadas, su valentía, su fuerza y sus abrazos que paraban el mundo en ese momento.

Muchas de las chicas tenían edades similares, por lo que congeniaron genial
Muchas de las chicas tenían edades similares, por lo que congeniaron genial.

¿Se os ocurre alguna información que pueda ser útil para personas que están pensando en colaborar? 

El proyecto siempre necesita voluntarios/as, cualquier tipo de ayuda es buena y bienvenida. La información que nos hubiera gustado escuchar antes es que os cambiará la vida, que llegareis a introduciros en sus vidas y a formar parte de ellas.


Saray, Paula, Lidia y Anna colaboraron a través de Tumaini con el centro de acogida de niñas en Kenia del 5 al 20 de agosto de 2019. 

martes, 15 de octubre de 2019

Claudia en Kenia: “Nunca olvidaré cómo con tan poco se puede hacer tanto”

Claudia durante su viaje solidario a Kenia.
Claudia durante su viaje solidario a Kenia.

Desde el primer momento, Claudia entendió en qué consiste un viaje solidario: “es una experiencia personal impagable” donde quien más se beneficia es la persona que viaja. Colaboró 15 días en el centro de acogida de niños y niñas de la calle en Kenia. Como enfermera, pudo curar a algunos niños. “Solo por eso ya ha valido la pena”.


¿Cómo fue tu llegada en la ONG?

La acogida fue súper buena, nos explicaron el proyecto, nos entregaron un dossier con información, nos presentaron al personal y nos enseñaron el centro. El segundo día nos entregaron un horario que incluía las actividades en las que íbamos a participar de lunes a viernes, ¡bastante variadas! Incluían: preparar las comidas, ayudar en los estudios a las estudiantes de secundaria, deportes, etc. También había salidas a la zona de vertederos. La verdad es el cumplimiento del horario fue bastante flexible en mi caso, por lo que pude participar en las actividades que más me interesaban sin ningún problema.

Claudia durante el proyecto de Kenia. 

Cuéntanos cómo era un día normal durante tu voluntariado

Por las mañanas llegábamos a las 9 h, y, nada más entrar por la puerta, muchos niños y niñas venían a recibirte con un abrazo, ¡una maravilla empezar así el día! Después nos incorporábamos a la actividad planificada, e intercalábamos estas actividades con tiempo libre que aprovechábamos para jugar con los niños o hablar con el personal del centro.

Los días de salida al vertedero variaban. Solíamos montarnos a un bus, ir al supermercado a comprar pan y leche y recoger  a los niños y sus madres. Allí jugábamos con ellos y les dábamos la comida. En mi caso, como enfermera, también curé las heridas de aquellos que lo necesitaban, con el botiquín que llevan siempre en el autobús.

¿Nos cuentas alguna anécdota que recuerdes con especial cariño?

Me gustaba entrar en las clases de cocina, donde aprendí algunas recetas tradicionales. Un día nos ofrecimos a enseñarles a hacer gazpacho, ¡y fue bastante gracioso observar las caras de las chicas al ver qué ingredientes utilizábamos y cómo lo preparábamos!

Nunca olvidaré cuando curé heridas en el vertedero. ¡Cómo con tan poco se puede hacer tanto! Me sorprendió lo mucho que te agradecen algo que para nosotros es simple y cotidiano. Solo por eso, ¡el viaje ha valido la pena! Empecé con un grupo de niños pequeños, que se multiplicó por tres a medida que iba avanzando. Pol, el conductor del autobús, encargado de curar las heridas normalmente, prestaba mucha atención, y mostraba mucha disposición para aprender a hacerlo. Me llamó la atención que no dispusiese de nociones básicas para ello. Con la ayuda de otras voluntarias (Isaura, María José y yo), reordenamos el botiquín, e hicimos un documento con pasos básicos para la cura de heridas. Le gustó tanto que en el mismo momento fue al pueblo a plastificarlo para poder llevarlo encima. Es de lo más gratificante que he vivido en mis 12 años como enfermera.

Claudia coincidió con otras personas voluntarias en el proyecto
Claudia coincidió con otras personas voluntarias en el proyecto.

¿Qué es lo que más te gustó del viaje solidario?

Poder estar en contacto con otra cultura, y aprender tanto de ellos. El calor de los niños y de todo el personal del centro, desde el momento en el que llegas te sientes como en casa. El acompañamiento en todo momento desde la organización tanto de aquí como allí. Mi miedo al ir sola, era sentirme desprotegida, y no ha ocurrido en ningún momento.

Yo, además, tuve mucha suerte, porque coincidí en la casa con dos compañeras excepcionales, hicimos buenas migas desde el primer día, y no hemos tenido ni un solo problema. Me traigo además de la experiencia a dos buenas amigas.

¿Y lo que menos?

Para mí, el viaje cumplió totalmente mis expectativas. Comprendí desde el primer momento que en Kenia la forma de trabajo es más flexible y los horarios un poco laxos. Eso incomoda a algunas personas, pero para mí no supuso ningún problema. Al contrario, con el estilo de vida que tenemos aquí, ¡hasta se agradece!

Durante el voluntariado, también se visitaba a niños/as de la calle
Durante el voluntariado, también se visitaba a niños/as de la calle.

¿Qué aconsejarías a una persona que va a viajar al proyecto?

Es importante que las personas entiendan que un viaje solidario consiste en viajar de forma distinta, responsable y solidaria. Probablemente al que más ayudes sea a ti mismo/a, regalándote una experiencia que te aportará un gran crecimiento personal. Lo que nos vamos a llevar es una experiencia personal impagable. Desde luego que son viajes que cambian la vida, porque no visitas el país como si de un escaparate se tratase, sino que nos incorporamos a su cultura y sus gentes, vemos sus realidades, las agradables y aquellas más duras e injustas. ¡En ambos casos es un privilegio!

Claudia colaboró en el centro de acogida de niños y niñas de la calle del 1 al 15 de agosto de 2019.

jueves, 10 de octubre de 2019

Incendios en el Amazonas, ¿cómo han afectado a Bolivia?

Los incendios han devastado 4,1 millones de hectáreas en Bolivia
Los incendios han devastado 4,1 millones de hectáreas en Bolivia

Este martes, Evo Morales por fin dio la noticia que todas estábamos esperando: los incendios en la Amazonía boliviana por fin se han extinguido. “Comienza la etapa de recuperación de la fauna y flora de nuestra Chiquitania. Juntos logramos apagar el fuego y juntos iniciaremos la etapa post-incendio”, afirma. Pero, ¿cuáles son las consecuencias reales de incendios de tan grande magnitud? Te lo contamos en 5 claves

1. 4,1 millones de hectáreas devastadas

En agosto se registraron 30.901 incendios forestales en la Amazonía (Brasil, Bolivia y Paraguay). Aunque la mayoría de las noticias se centraban en Brasil, en Bolivia, 4,1 millones de hectáreas (datos del 15/09) han sido devastadas, especialmente en la zona de Santa Cruz de la Sierra, según el grupo ambientalista Fundación Amigos de la Naturaleza. Es casi el doble de lo que se registró en 2016.

2. Evo Morales no decretó el “desastre nacional”

Muchos analistas han criticado la posición del presidente Evo Morales de no decretar en la zona la situación de emergencia, llamada "desastre nacional". Esta situación hubiera acelerado las labores de extinción de los incendios. La decisión del presidente fue criticada por colectivos ambientalistas, vecinales y asambleas ciudadanas.

Personas del centro de rescate de animales con el que colaboramos colaborando.

3. Colaboración ciudadana

Para extinguir los incendios, se han movilizado miles de funcionarios y de bomberos voluntarios, tanto nacionales como internacionales. Además, aviones y helicópteros de varios países contratados por el gobierno han descargado miles de litros de agua. Los primeros focos aparecieron sobre el 20 de julio, por lo que se ha tardado más de dos meses en extinguir el fuego.

4. Nuevo decreto, ¿posible causa?

A principios de julio, el gobierno boliviano modificó un decreto y autorizó el desmonte (convertir un monte natural en terreno apto para la producción agrícola) y la quema controlada de bosques en los departamentos de Beni y Santa Cruz con fines agropecuarios en terrenos privados y comunitarios. Precisamente esa zona es la más afectada por los incendios.

Algunos activistas medioambientales y defensores de los derechos de los pueblos indígenas reprochan a Morales haber cambiado la normativa para ampliar las tierras de cultivo. También se habla de la sequía intensa como posible causa.

Labores de rescate de las zonas afectadas por los incendios en Bolivia.
Labores de rescate de las zonas afectadas por los incendios en Bolivia.


5. ¿Cómo ha afectado a los animales?

En Tumaini hemos seguido de cerca los incendios y hemos mantenido una comunicación fluida con el centro de rescate de animales con el que colaboramos. Aunque el fuego no ha llegado a la ONG, el equipo ha colaborado en el registro y búsqueda de animales heridos en el área del Parque Nacional Otuquis.

“Hemos construido un puesto de atención para los animales heridos de la zona, aunque no hemos encontrado apenas supervivientes. Toda la flora y fauna han sido arrasados por las llamas, ¡la imagen es desoladora! No se sabe cuántos animales han muerto, pero la situación es terrible: no hay peces, comida, flores, ¡todo se ha quemado en ciertas áreas! Otro problema es el agua: los animales que buscan comida o refugio no la encuentran”, explican los coordinadores.

En el centro de rescate de animales se han volcado con la extinción
En el centro de rescate de animales se han volcado con la extinción.

Y tú, ¿qué puedes hacer?

Ahora más que nunca, el centro de rescate de animales de Bolivia necesita tu ayuda. Si te apasionan los animales, puedes colaborar:

  • Compartiendo esta noticia en tus redes y con todos tus amigos/as. 
  • Haciendo una donación: a través de info@viajestumaini.org os daremos toda la información. 
  • Haciendo voluntariado, en las fechas que puedas, durante el tiempo que puedas: http://bit.ly/ViajeSolidarioBolivia


martes, 1 de octubre de 2019

Cómo hacer turismo responsable… ¿desde casa?

Lucas, durante su viaje solidario a Perú
Lucas durante su viaje solidario a Perú.


Este verano, seguro que has intentado ser un viajero/a más respetuoso con el medio ambiente, los animales y las culturas. Has visto turistas tirando basura y te has indignado. Has leído sobre el tema y te has concienciado. Pero, una vez en casa, ¿se puede seguir haciendo turismo responsable? En Tumaini lo tenemos claro: ¡sí! Te contamos 5 cosas que puedes hacer sin salir de tu ciudad.

1 Comparte tu experiencia y aprendizajes

Los días pasan y pronto vuelves a la rutina, pero ¡no dejes pasar la oportunidad de compartir con los tuyos lo que has aprendido! Enseña tus fotos y vídeos, explica tus inquietudes sobre las consecuencias negativas del turismo y, sobre todo, comparte tus trucos para viajar dejando la mínima huella posible. Además, ofrece tu ayuda si algún amigo/a, familiar o compañero/a te pide consejos para preparar su próxima escapada. ¡Cuantas más personas concienciadas haya, mejor!

Mónica y Víctor recordando sus viajes solidarios a Kenia en Barcelona
Mónica y Víctor recordando sus viajes solidarios a Kenia en Barcelona.

2 Denuncia las cosas que no te encajan

No se trata de ir por la vida echando broncas, o dando lecciones. Pero si alguien te cuenta que en sus vacaciones ha montado en elefante, dado limosna a niños/as o se ha alojado en primera línea de playa, ¡no le sigas la corriente! Explícale que su opción no te parece correcta y por qué. Eso sí, con una sonrisa :)

3 Usa tus redes para concienciar

Tus redes sociales son poderosas, ¡úsalas para concienciar y dar ejemplo! Muestra a tus seguidores las cosas que no te han gustado de tu viaje y cuéntales por qué decidiste pasarte al lado sostenible del turismo. Interactúa con otras personas preocupadas también por el mismo tema. ¡Crea debate, despierta el espíritu crítico, genera alianzas!

Viajeros/as de Tumaini comparten sus experiencias. 

4 Colabora con proyectos

¡Da un paso más y colabora con alguna ONG! Por ejemplo, si te ha indignado ver cómo tratan a los elefantes en el país que has visitado, busca una organización que sensibilice sobre los derechos de los animales en tu ciudad, o bien colabora a distancia con un proyecto local. ¡Tu viaje puede ser el primer paso de un bonito camino lleno de solidaridad, aprendizajes, y momentos bonitos con personas con tus mismas inquietudes!

Charla sobre viajes solidarios en Barcelona. 

5 ¡Prepárate para ser mejor viajero/a! 

Desde tu ciudad puedes prepararte para que tu próximo viaje sea todavía más sostenible. Lee todo lo que puedas sobre el tema, ve a charlas, participa en encuentros con otros viajeros y viajeras… Y si ya tienes claro tu próximo destino, ¡empieza a informarte cuanto antes! Que cada viaje sea un paso más hacia la conciencia y responsabilidad.

Y, si te animas a hacer un viaje solidario la próxima vez, en Tumaini aquí estamos para acompañarte ;-)

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Declaramos la guerra al turismo irresponsable

Cartel camino al Machu Picchu prohibiendo verter basura
Cartel camino al Machu Picchu prohibiendo verter basura.

Lo sabemos: es un titular radical. Pero, después de nuestros últimos viajes, lecturas y horas de reflexión, no podemos obviar el problema: las personas que hacen turismo irresponsable están perjudicando al medioambiente, a la cultura, a los animales, ¡y a las personas! En la Semana Mundial de Acción por el Clima, denunciamos 5 acciones viajeras irresponsables que hemos observado últimamente y que hay que cambiar, ¡ya!

No te saltes los caminos establecidos. Respeta las normas.
No te saltes los caminos establecidos. Respeta las normas.


1 Saltarse las normas, ¡porque yo lo valgo! 

Un guía en un safari que se acerca demasiado a los animales. Un grupo de amigos que deja sus latas en la playa. Una persona que da limosna a niños y niñas. Una pareja que decide saltarse el trekking señalizado para meterse en zonas protegidas. ¡NO podemos seguir haciéndolo ya que el perjuicio que ocasionamos puede ser muy grande!

¿La solución? Intenta comprender qué objetivo tienen las normas y qué ocurriría si todo el mundo se las saltara. Si no te queda claro, pregunta, lee, pero no actúes antes de tiempo. 

Basura a los pies de los templos de Angkor, en Camboya.
Basura a los pies de los templos de Angkor, en Camboya.


2 Visitar un país “a lo loco”

En Tumaini siempre decimos que el viaje comienza mucho antes de tomar el avión. Recomendamos prepararlo a fuego lento y con mimo. Lee sobre la historia, la cultura, la economía, las formas de vida del país que vas a visitar. Así sabrás, por ejemplo, que en Kenia es ofensivo que vistas con pantalones muy cortos. Que en India no debes comer nunca con la mano izquierda. Que Perú es el país de Latinoamérica donde más menores trabajan. Así evitarás muchos malentendidos, prejuicios y ofensas.

¿La solución? Basta con tener un poco de curiosidad y ganas de aprender. Lee, pregunta, ve películas o documentales, habla con otras personas que ya conozcan el país donde vas a viajar. ¡Infórmate!

El thali es el plato típico de India, no te quedes sin probarlo.
El thali es el plato típico de India, no te quedes sin probarlo.

3 Viajar, pero “estar como en casa”

Lo hemos visto mucho. Hay personas que viajan a países del Sur pero quieren las mismas comodidades, las mismas actividades y la misma comida que en casa. Prefieren ir a comer a un “fast food” que probar la cocina local. Tomar el café en la cadena de turno en lugar de probar otros sabores. Y, por supuesto, ni se les ocurre acercarse a la cultura local. ¿Por qué no ir a ver danzas tradicionales, conciertos de grupos locales o una exhibición de arte o artesanía autóctona? En lugar de eso, terminan en un bar para turistas con bandas en directo haciendo versiones de canciones occidentales.

¿La solución? ¡Atrévete a salir de tu “zona de confort”! Ábrete a nuevas experiencias, explora cómo vive la gente en el país que estás visitando. Aprecia lo afortunado/a que eres por poder visitar otros lugares y vivir experiencias diferentes que seguro solo ocurrirán una vez en la vida! 

Grupo de voluntarios/as tras una limpieza de playas en Indonesia
Grupo de voluntarios/as tras una limpieza de playas en Indonesia.

4 De cadena en cadena

Si te alojas en un hotel que pertenece a una multinacional, si solo comes en grandes cadenas o contratas excursiones de agencias internacionales, todo el beneficio económico que genera tu viaje se irá fuera del país que visitas. ¡Intenta apoyar hoteles, restaurantes, tiendas y guías locales para que tu estancia tenga un impacto positivo!

¿La solución? Basta con tomar conciencia, tener un poco de paciencia e indagar. Un pequeño esfuerzo para un cambio enorme. 

Montones de basura en el puerto de Sihanouk Ville en Camboya
Montones de basura en el puerto de Sihanouk Ville en Camboya.

5 Despistes medioambientales

Aunque cada vez hay más conciencia, todavía hay personas que dejan residuos en playas o espacios naturales. Y no solo eso. Cuidar del medio ambiente también significa: no alojarte en zonas protegidas o en primera línea de playa, no malgastar agua, no dejar residuos como pilas si no sabes qué sistema de recogida existe, no bucear o caminar en zonas donde está prohibido, etc. Además, ¡importante! No dar de comer a animales que después se volverán dependientes, ni colaborar con exhibiciones, paseos a lomos de elefantes u otras formas de explotación.

¿La solución? Para un momento antes de realizar cualquier acción. Y, si no sabes si una acción es contaminante o perjudicial para los animales, ¡pregunta! 

Usar búhos u otro animal como reclamo turístico no es ético.
Usar buhos u otro animal como reclamo turístico no es ético. 


Y tú, ¿también le declaras la guerra al turismo irresponsable? ¿Se te ocurren otras ideas para combatirlo? ¡Somos todo oídos!

martes, 17 de septiembre de 2019

Oriol en Bolivia: "antes siempre iba estresado. Ahora: ¡no!"

Oriol durante su viaje solidario con animales en Bolivia.

Desde pequeño, Oriol siempre ha sido un apasionado de la naturaleza. Ahora ha decidido hacer todo lo que pueda por ayudar a protegerla. Estudia Biología Ambiental en Barcelona. Y el año pasado, colaboró como voluntario en el centro de rescate de animales silvestres de Bolivia con el que colabora Tumaini. ¡Así fue su experiencia!

¿Por qué querías hacer un viaje con fauna rescatada?

Desde pequeño, mi interés y amor por la naturaleza ha ido creciendo. Por eso que quiero hacer todo lo posible para ayudar a conservar la naturaleza de nuestro planeta.

¿Qué has aprendido en este proyecto?

¡Un montón de cosas! Desde cómo trabajar con animales hasta cómo luchar contra un incendio. Además de otras cosas como: vivir en comunidad, viajar por el mundo y conocer una nueva cultura.

Oriol coincidió con varios/as voluntarios/as en el centro de rescate.

¿Con qué animales colaboraste?

Con Yuma (un puma), Yaguaru (un jaguar) y Francis (un mono nocturno)


¿Cómo era un día en el proyecto? 

Os los cuento por horas :)

  • 6:30 h: Scott nos despertaba con su música de los 80. 
  • 7 h: empezaban las tareas de la mañana: limpiar los baños, alimentar algunos de los animales, preparar el desayuno, etc. 
  • 8 h: desayunábamos. 
  • 9 h:  me preparaba para ir a pasear con Yuma (una puma) junto con Mike, otro voluntario. Salíamos a caminar por la selva toda la mañana y después del paseo limpiábamos su jaula y la alimentábamos. 
  • 12:30 h: volvíamos al campamento para comer. 
  • 14 h salía del campamento para ir a ver a Yaguaru (un jaguar). Pasaba toda la tarde a solas con él dando vueltas alrededor de su jaula enrollando su comida en patujú (flores tropicales) y lianas y escondiéndosela en su jaula. 
  • 18 h: Dos voluntarias y yo íbamos a ver los monos nocturnos. 
  • 19 h: volvíamos al campamento para cenar. 
  • Después de cenar: ¡teníamos tiempo libre! Algunos días, cuando estaba agotado, me acostaba a las 20:30 h. Otros me quedaba en el comedor jugando y charlando con otros voluntarios.


El entorno del proyecto es espectacular y está lleno de vida.

¿Nos cuentas alguna anécdota?

Mientras trabajas con tus animales o cuando caminas por la selva para regresar al campamento, te encuentras con mucha vida silvestre. Ves un montón de monos, armadillos, chanchos, koatís ¡y muchos más!

¿Cómo fue tu relación con el resto de voluntarios?

Muy buena. Entre todos los voluntarios, voluntarias y miembros del "staff" había muy buen rollo y nos divertíamos un montón.

Voluntarios/as cerca del proyecto
Voluntarios/as cerca del proyecto.


¿Qué recomendaciones darías a alguien que quiere hacer este voluntariado?

Deja tus preocupaciones a un lado y déjate llevar.

¿En qué te ha cambiado la vida este viaje?

En mi forma de ver la vida y de vivirla. Antes de este viaje siempre iba estresado a todos los lados pensando si lo que hacía estaba bien, si me dejaba algo importante... ¡Ahora no!

Oriol colaboró en el centro de rescate de fauna silvestre en Bolivia de julio a septiembre de 2018.


martes, 10 de septiembre de 2019

Paula en Kenia: “un recuerdo grabado en la retina, el corazón y la cabeza”

Paula y Adrián junto a uno de los niños del proyecto.
Paula y Adrián junto a uno de los niños del proyecto.

Tiene solo 19 años, pero este verano ya ha vivido una experiencia solidaria, enriquecedora y llena de aprendizajes: un viaje solidario a Kenia, a través de Tumaini. Colaboró en una ONG que acoge a niños y niñas de la calle, les ofrece un hogar y educación para que aspiren a un futuro mejor. Esta es su experiencia.

¿Cómo fue la preparación de tu viaje? ¿Recibiste toda la info que necesitabas por parte de Tumaini?

Sí, recibí información muy completa. Después  las dudas surgen una vez allí, pero Mónica no ha tenido ningún problema en llamarnos por WhatsApp o escribirnos cuando lo necesitábamos.

Paula en el proyecto durante su voluntariado.
Paula en el proyecto durante su voluntariado.

¿Cómo era tu día a día en el proyecto?

El voluntariado consistía en dar apoyo en las clases de los niños/as. Había dos grupos: el de los más pequeños o recién llegados y el de los más mayores, que tenían que prepararse para entrar en la escuela. Después de clase, jugábamos con ellos o bien nos tocaba cocina con papa David.

Junto a otros/as voluntarios/as del proyecto
Junto a otros/as voluntarios/as del proyecto.

¿Hay alguna anécdota que recuerdes con especial cariño?

El recuerdo que tengo más grabado en la retina, en el corazón y en la cabeza es el primer día con una niña pequeña que se llama Alima. Era del grupo de niños y niñas que acaban de ser recogidos de la calle. Una hora después, estábamos en el "dumpside" (basurero) viendo de dónde muchos de los niños venían.

Jugar con los niños/as es una de las tareas de los voluntarios/as.
Jugar con los niños/as es una de las tareas de los voluntarios/as.

¿Qué ha sido lo mejor de tu viaje solidario?

Vivirla. Es decir, poder estar con los niños y niñas, que te dediquen una sonrisa sin importar lo que hay detrás de ti.


Paula colaboró con el centro de acogida de niños y niñas de la calle de Mombasa, en Kenia, del 08/07 al 02/08/2019.

martes, 6 de agosto de 2019

Daniel en Iquitos: “te das cuenta de lo poco que te hace falta para ser feliz”

Daniel en su viaje solidario a Iquitos, en Perú
Daniel en su viaje solidario a Iquitos, en Perú

“No es fácil describir con palabras lo que sientes en una zona del mundo increíble y con unas personas que te dan todo”. Con solo una frase, Daniel nos cuenta cómo fue su viaje solidario a Iquitos, Perú. Desde pequeño siempre había soñado con ir a la selva, pero conocerla de la mano de los niños y niñas del proyecto “es increíble”.

No ha sido tu primer viaje de este estilo ¿qué diferencias viste con otros que habías hecho?

Desde el momento que llegue al pueblo de Santa Clara me sorprendió el cariño que recibí de todos los vecinos y vecinas. Aquella tarde, los niños ya me recibieron con un balón y me invitaron a jugar a fútbol. !Siempre están dispuestos a compartir todo! Me parece un voluntariado completo porque además de ayudar y colaborar, te permite adentrarte de lleno en la cultura.

¿Cómo era un día cualquiera en el proyecto?

Por las mañanas disfrutábamos de tiempo libre para adentrarnos en la cultura, conocer la selva y la maravillosa gente de Santa Clara. Por las tardes organizábamos talleres, juegos y actividades con los niños y niñas.

Daniel jugando al fútbol con los niños y niñas del proyecto.
Daniel jugando al fútbol con los niños y niñas del proyecto.

¿Crees que el proyecto ayuda a la población de Santa Clara? Si es que sí, ¿de qué forma?

Creo que ayuda a enriquecer a su gente porque son gente abierta y simpática. Sienten curiosidad por nuestra cultura y cualquier pequeño detalle que les ofrecemos puede ayudarles.

El entorno del proyecto es espectácular. Te sumerges 100% en la naturaleza.
El entorno del proyecto es espectacular. Te sumerges 100% en la naturaleza.

¿Cómo fue vivir en la selva?

Desde bien pequeño, para mí era un sueño ir a la selva. Siempre la veía en documentales y películas. Creo que hay que visitarla y vivirla al menos una vez en la vida. Adentrarse en ella de la mano de un niño y descubrir sus frutas, animales y secretos es increíble.

¿Cómo es la gente del pueblo?

Solidaria y alegre. Creo que son los dos adjetivos que mejor la definen.

Daniel con algunos niños/as del proyecto y una de sus coordinadoras
Daniel con algunos/as niños/as del proyecto y una de sus coordinadoras.


¿Por qué recomendarías este viaje solidario?

En Santa Clara, al final los niños y niñas son tu familia y el cariño que te dan es difícil de olvidar. Me traje la mochila llena de regalos hechos con su gran imaginación y sobre todo de sonrisas. Es algo increíble lo que sientes cuando convives con ellos, y te das cuenta de lo poco que te hace falta para ser feliz.

¿Qué le dirías a alguien que duda en hacer un viaje de este estilo?

Además de la educación de los pequeños, combina cultura, naturaleza y deporte. Es una aventura que merece la pena vivir porque en mi caso considero que me traigo mucho más de lo que dejé. La experiencia te motiva a seguir viajando.

¡Cena de voluntarios y voluntarias!
¡Cena de voluntarios y voluntarias!

¿Qué es lo que más te gustó?

Los niños y niñas, su pasión ¡por el deporte, la imaginación y los activos que son! Además, me encantó la gente de la selva. Espero volver alguna vez en la vida. No es fácil describir con palabras lo que sientes en una zona del mundo increíble y con unas personas que te dan todo.

¿Y lo que menos?

¡Nada! Me gusto hasta el típico gusano que come...


Daniel colaboró en la escuelita solidaria de Iquitos del 4 a 20 agosto 2018.

lunes, 5 de agosto de 2019

¿Cómo hacer fotos con animales en tus viajes?

Oso perezoso en Costa Rica.
Oso perezoso en Costa Rica. Imagen de minkewink en Pixabay. 

Has contratado una excursión a una preciosa aldea en la selva y todo parece respetuoso con la naturaleza. Pero, de repente, se cruza en vuestro camino una "vecina" con un oso perezoso en sus brazos. ¡Es tan mono! Nunca habías visto uno de cerca y la señora te anima a que lo cojas para sacarte una foto. Entre la sorpresa y ternura, accedes sin pensar en las consecuencias. Te pide una propina.

Lo confesamos: a nosotras también nos ha pasado. También hemos sido inconscientes y hemos caído en la trampa de la “foto con los animales”. Ahora, con muchos viajes a nuestras espaldas, compartimos nuestros aprendizajes y consejos para que tus fotos viajeras con animales sean siempre respetuosas.

En Cusco, Perú, se suele ofrecer a los turistas hacerse fotos con llamas.
En Cusco, Perú, se suele ofrecer a los turistas hacerse fotos con llamas.

En la ciudad, ¿por qué hay que decir NO a las fotos con animales?


1. Porque, en la mayoría de los casos, los animales son arrebatados de sus madres cuando todavía son bebés. 
De hecho, la mayoría de los animales utilizados para estas actividades son cazados furtivamente de su estado salvaje. Como la madre y el resto de sus familiares suelen luchar por sus hijos, para robar a una cría normalmente hay que matar a familias enteras. La población de estos animales acaba reduciéndose drásticamente.

2. Porque, para evitar daños a las personas, los animales se sedan con fármacos tranquilizantes. 
Además, se les arrancan las garras y dientes. A veces, ¡incluso se les precinta la boca o se encadenan!

3. Porque los animales pueden pasar el día entero pasando de mano en mano, sin descansar. 
Esto afecta a su salud y crecimiento. Además, viven en pésimas condiciones: encadenados, en jaulas, sin una dieta adecuada o atención veterinaria.

4. Porque cuando crecen y son demasiado grandes o agresivos, los antiguos bebés son reemplazados por animales más jóvenes. 
¿Qué ocurre con ellos? O son abandonados, o sacrificados, o vendidos a traficantes.

Ave del centro de rescate de animales de Bolivia con el que colabora Tumaini.

Y en la naturaleza, ¿cómo hacer fotos respetuosas con animales?


Te damos 8 consejos:
  1. Deja el entorno de la fotografía igual que lo encontraste.
  2. No cortes flores o plantas para fotografiarlas.
  3. No molestes a las aves en sus nidos ni a los mamíferos en su madriguera, especialmente en época reproductora. 
  4. No cojas animales para fotografiarlos. Por ejemplo, las estrellas de mar se mueren si las sacas del agua.
  5. Nunca utilices flash para las fotografías con animales.
  6. No te acerques demasiado. Que el animal ni se entere de que le estás fotografiando. 
  7. Nunca te hagas fotos con animales salvajes como si fueran mascotas. Si las compartes en redes sociales, puedes transmitir un mensaje que no es: que son dóciles, domésticos, etc.
  8. Usa tus redes para fomentar el respeto y crear conciencia. Denuncia situaciones irrespetuosas, explica lo que has aprendido y anima a otras personas viajeras a cambiar sus hábitos. 

En Tailandia colaboramos con un santuario de elefantes

¿Y tú? ¿Qué normas usas para hacer fotos respetuosas con los animales en tus viajes? ¿Tienes algún aprendizaje o anécdota que quieras contarnos? ¡Somos todo oídos!

miércoles, 24 de julio de 2019

Alejandro en India: “he aprendido que hay que eliminar la negatividad de nuestras vidas”

Alejandro y Naroha
Alejandro junto a Naroha, otra voluntaria en el proyecto de India

Alejandro llevaba toda la vida leyendo sobre Tíbet, pero, gracias a su viaje solidario, pudo ver de primera mano cómo se viven la compasión o la hospitalidad. Colaboró dando clases de conversación de inglés a refugiados tibetanos  y desarrollando una APP para facilitar su estudio. De vuelta, se trae nuevas amistades, experiencias increíbles y una reflexión: “hay que eliminar la negatividad de nuestras vidas, porque solo lleva a la infelicidad”.

¿Cómo era tu día a día?

Los días comenzaban bastante temprano porque amanecía sobre las 5, y desde entonces es difícil dormir. ¡Además por la calle pasan constantemente coches y motos haciendo sonar el claxon!

Tras dar unas vueltas en la cama me levantaba sobre las 8 e iba a desayunar en alguno de mis bares de confianza. Las clases de conversación comenzaban a las 11 de la mañana, justo después de que acabase la clase de gramática, que daba un profesor a los alumnos y alumnas. Uno entraba en el aula, cogía un cojín y se sentaba en algún lugar. Entonces los estudiantes que quisieran hablar se sentaban a su alrededor, y comenzaba la conversación. En la pizarra escribían un tema para romper un poco el hielo, con tres preguntas sobre las que hablar.

La clase, si es que así se le puede llamar, duraba una hora. Después solía volver a mi habitación y trabajar un poco, bien en mi trabajo normal, pues continué a media jornada mientras estuve en Mcleod Ganj, o bien en la app que estuve desarrollando para el proyecto.

A las 16 h volvía a reunirme con los estudiantes para dar la siguiente hora de conversación. Se solía hacer, si el tiempo lo permitía, en la terraza del edificio. Las vistas eran absolutamente excepcionales, y muchas veces los monos se paseaban entre nosotros observándonos con más indiferencia que otra cosa. De nuevo se proponían tres preguntas de un tema en concreto para soltar la lengua a los estudiantes. ¡Las mejores conversaciones las tuve en este horario, sin duda!

Después de esta última sesión salía a dar un paseo, comer algo o tomar un té en algún lado. No fueron pocos los días que fui a visitar a mis amigos indios, comerciantes de tiendas en las que alguna vez compré algo, y ya me quedaba con ellos hablando y tomando té hasta el final de la jornada.

Monjes meditando en uno de los templos de McLeod Ganj


¿Cómo surgió la idea de la APP y para qué sirve?

La app es herramienta para facilitar el estudio a los tibetanos. Dadas las enormes diferencias entre los idiomas que allí hablan y el inglés, les cuesta muchísimo su aprendizaje. ¡Realmente tienen dificultades grandes para ello! Así que viendo que no se separaban del móvil ni un instante, decidí que podría estar bien adaptar al proyecto una app que había hecho hacía unos cuantos años. La he publicado esta semana, ¡espero que los estudiantes lo reciban de manera positiva!

¿Cómo eran tus estudiantes?

Había dos tipos de estudiantes tibetanos. Los monjes y los seglares. Los monjes se caracterizaban por un nivel de inglés bastante aceptable, alto en algunos casos, y una tranquilidad y sosiego que no se ve mucho en Occidente. Rara vez no tenían una sonrisa en la cara y siempre estaban dispuestos a colaborar en la conversación. Los estudiantes seglares eran más dispares, pero también tenían la mayoría un nivel bastante alto. Uno de ellos se convirtió en uno de mis mejores amigos allá en Mcleod Ganj, quedamos varias veces a hacer fotos y tomar tés. Dábamos largos paseos.

El paisaje que roda al proyecto, en McLeod Ganj es espectacular.

¿Nos cuentas alguna historia bonita que te hayan contado los tibetanos?

Una vez un monje me contó una historia. El hombre debía tener unos 60 años y su inglés era bastante bueno. Me contó que de pequeño vivía en una familia nómada. Por lo visto se le daba muy bien construir arcos y flechas, y a veces comerciaba con ellos. No los vendía por dinero sino por mantras. Cuando algún otro chiquillo quería comprarle uno, él le decía un número de mantras que tenía que recitar a cambio, y hasta que no lo hacía no se lo daba. Además se apostaban mantras a ver quién daba en el blanco disparando el arco. El que se acercase más al centro de la diana elegía cuantos mantras tenía que recitarle el otro, y se aseguraba de cobrar su premio como es debido.

¿Qué es lo que más te ha gustado del viaje solidario?

Conocer a tanta gente tan diferente. He tratado con  lamas tibetanos, novicios de otras órdenes budistas, pasando por vendedores callejeros, o viajeros que conocía en el hostel.

También ha sido muy gratificante el poder ayudar a aprender a esta gente, y poner mi granito de arena a que mejoren sus condiciones.

"La gente tiene muy presente el Tíbet", afirma Alejandro, voluntario en India.

¿Qué sabes ahora de la lucha del pueblo tibetano que antes no sabías?

Siempre he sentido un gran interés por el Tíbet y todo lo relacionado con él, por lo cuál estaba bastante puesto en el tema ya. Lo que he aprendido viene sobre todo del contacto con la gente que ha vivido en primera persona la situación, y que tiene presente en cada momento que el Tíbet está ocupado y que su cultura está siendo agredida.

Me llamaron la atención sobre todo algunas cosas que vi en el museo del Tíbet, en el recinto de la residencia del Dalai Lama. Por lo visto China también impide que los tibetanos continúen con su estilo de vida nómada. A todo aquél que encuentra practicándolo lo coge y se lo lleva a unas instalaciones que bien recuerdan a un campo de concentración.La represión que sufre el pueblo tibetano en su propio país llega a un punto tal que, por ejemplo, si en cualquier comercio encuentran que alguien lleva las cuentas en tibetano, le cierran el negocio.

¡Es una pena que en Occidente sea un caso tan desconocido!


¿Qué te ha sorprendido más de la cultura tibetana, su forma de ver la vida, de relacionarse con los demás, etc.?

Que es una gente que siempre tiene en mente la idea de compartir, aunque sea con gente que no conoce de nada. Siempre tienen en mente a la gente que tienen alrededor y se preocupan por ellos como si los conocieran. En la mayoría de situaciones en que uno estaba rodeado de tibetanos se producía esa es especie de dinámica de comunidad, en la que yo, a pesar de ser extranjero, era incluido sin el menor titubeo.

Aparte de eso, me llamó la atención que a la hora de conversar con alguien, siempre sacan temas más bien espirituales, con preguntas profundas. Casi siempre tienen como tema final la compasión, o la felicidad, y no es raro que alguien a quien acabes de conocer te haga una pregunta a la que no sabes ni responder porque no te has parado a pensarlo. Digamos que cuando “hablan sobre el tiempo” lo último de lo que se les ocurre hablar es sobre el tiempo.

El tiempo pasa a una velocidad diferente allí. En la parte digamos menos buena de la balanza, vi que el trabajo es algo relajado y difuso, el concepto de productividad no está muy asentado.

El contacto con los monjes y con personas tibetanas y indias fue muy enriquecedor
El contacto con los monjes y con personas tibetanas y indias es enriquecedor.

¿Crees que algunos  aprendizajes que han cambiado en algo tu visión de vida?

Llevaba toda la vida leyendo sobre el Tíbet y practicando ciertos aspectos de su cultura, por lo que, más que aprender cosas nuevas, allí las he visto de primera mano. La idea de compasión, de eliminar la negatividad de uno porque no sirve para nada y lleva a la infelicidad, cómo los monjes, y en general los tibetanos, siempre tienen en mente el bien común, la comunidad y ayudar al prójimo… Ver a gente que rige sus vidas por esos principios es una fuente de inspiración de un gran valor.

¿Sigues en contacto con Bhanu, tu mejor amigo de McLeod Ganj?

¡Sí! Se llama Bhanu, es hindú, de la región de Dharamshala. El pobre tiene una vida muy complicada. De él he aprendido mucho. Es un tipo que siempre tiene en mente el karma, el hacer las cosas bien por hacerlas y el amor por la familia y los amigos. Es un tipo que no tiene nada, pero que lo comparte todo. Seguimos en contacto y hablamos todas las semanas. De él me llevo haber conocido a un hindú de los de verdad. Pasamos muy buenos momentos juntos. Es una excelente persona.

Este viaje es muy adecuado para personas amantes del yoga y la meditación
Este viaje es muy adecuado para personas amantes del yoga y la meditación.

Si tuvieras que elegir un momento del viaje, ¿cuál sería?

Lo mejor del viaje, sin duda, ha sido conocer a Naroha, la voluntaria chilena que estaba allí cuando yo llegué. Nos hemos hecho muy buenos amigos, y hablamos cada semana. Es una persona maravillosa. Charlas con ella hubo muchísimas. Los dos estamos interesados en ciertos temas espirituales y pudimos compartir experiencias y opiniones de las cuales rara vez se puede llegar a hablar con la gente. Hicimos algún que otro viaje juntos, comíamos juntos todos los días, y hablábamos durante horas.

También fue una verdadera suerte el poder asistir a unas charlas que dio el Dalai Lama en su residencia. El tema de la traducción no estaba muy conseguido y perdí parte del mensaje, pero el simple hecho de poder asistir a ese acontecimiento me convierte en una persona muy afortunada.

¿Y una reflexión?

La reflexión que me llevo del viaje es que es necesario eliminar la negatividad de nuestras vidas, porque ello sólo conduce al sufrimiento. De alguna manera siempre se puede elegir ver las cosas de una manera más positiva, o al menos, menos nociva para nosotros mismos.

Alejandro hizo un viaje solidario a India del 26/04 al 20/05/19.

martes, 16 de julio de 2019

Namaste India y Nepal: ¿por qué hacer un viaje solidario con yoga o meditación?

Voluntario haciendo yoga en el proyecto de Katmandú, en Nepal.
Voluntario haciendo yoga en el proyecto de Katmandú, en Nepal.

Viajar al corazón de la cultura tibetana. Charlar sobre la vida con monjes y creyentes budistas hasta perder la noción del tiempo. Practicar yoga en el lugar donde nació y donde se vive, todavía hoy, con intensidad, en sus calles, en sus gentes. Todo eso y mucho más te espera en nuestros viajes solidarios de Tumaini a India y Nepal.

Si amas su cultura y crees en la generosidad, te damos 5 razones por las que tienes que vivirlo, por lo menos, una vez en la vida. ¡Aunque hay muchas más!

Voluntaria en las clases de inglés con refugiados tibetanos en India
Voluntaria en las clases de inglés con refugiados tibetanos en India.

1 Porque la inmersión cultural es total

En España puedes formarte con las y los mejores profesores. Leer todo lo que cae en tus manos. Pero viajar a India o Nepal y convivir las 24 horas del día con personas budistas y tibetanas, charlar con ellas, cocinar con ellas, pasear con ellas… ¡te sumerge 100% en su cultura! Y es una experiencia solidaria y enriquecedora que no se olvida.

Los viajes solidarios de Tumaini a India y Nepal incluyen un voluntariado de mínimo dos semanas:
  • En India, dando clases de conversación de inglés con monjes tibetanos que han huido de la persecución en China. 
  • En Nepal, con refuerzo escolar y juegos con  niños, niñas y jóvenes que han dejado atrás sus remotas aldeas en el Himalaya para estudiar secundaria en Katmandú. 

En ambos proyectos, las personas voluntarias pasan la mayor parte del día rodeadas de personas tibetanas:  refugiados que han tenido que huir de su país, personas inspiradoras que han puesto en marcha ONG para proteger su cultura…  ¡el aprendizaje es increíble!

Voluntario aprendiendo nuestras tradiciones en Nepal
Voluntario aprendiendo nuestras tradiciones en Nepal.

2 Porque contribuyes a proteger la cultura que tanto amas

De varias formas:
  • En India: puedes colaborar con un programa de protección y difusión de la literatura, música y danzas tibetanas. Todas las semanas, organizan un festival para mostrar estas artes. Se necesitan personas voluntarias para colaborar en la organización y difusión del evento. 
  • En Nepal: los niños y niñas provienen de la región del Alto Dolpo, en concreto, de una de las aldeas más remotas del mundo. Iniciar una nueva vida en la capital, Katmandú, no es fácil para ellos. El intercambio y actividades culturales con las personas voluntarias favorecen que sigan arraigados a su cultura y tradiciones

Voluntaria de India en un centro de meditación
Voluntaria del proyecto de India en un centro de meditación.

3 Porque puedes practicar yoga o meditación

La ONG de India está muy vinculadas al yoga, la meditación y la cultura tibetana. En la de Nepal, se pueden organizar talleres con los jóvenes. La mayor parte del año, se puede practicar yoga en los mismos proyectos, o bien en escuelas cercanas. Estas clases te aportarán nuevos aprendizajes, técnicas y formas de enseñar y, lo que es más importante, nuevos valores, conceptos y perspectivas de vida.

4 Porque puedes usar tus conocimientos para ayudar a los demás

Si tienes amplios conocimientos en yoga, meditación, cuencos tibetanos, etc. y te apetece poner en marcha un taller para ayudar a las personas del proyecto… ¡adelante! Será posible para estancias de mínimo un mes. Podrás utilizar tu gran pasión para mejorar vidas.

Clase de yoga con los niños y niñas de Katmandú
Clase de yoga con los niños y niñas de Kathmandú


5 Porque harás voluntariado y regalarás lo mejor de ti mismo/a

Las personas voluntarias que regresan de sus viajes a India y Nepal siempre nos dicen lo mismo: el viaje logra sacar lo mejor de sí mismos y vuelven con la mochila llega de aprendizajes, valores, amistades, amor. Aprenden a valorar más lo que tienen y menos las cosas insignificantes. Son viajes que cambian la vida.

¿Te animas?

¿Y tú? ¿Te animas a hacer un viaje solidario a India o Nepal? Pídenos más información sin compromiso y estaremos encantadas contarte todo sobre los proyectos. ¡Tashi Delek o... todo lo mejor!

El proyecto de India está situado en McLeod Ganj, donde vive el Dalai Lama
El proyecto de India está situado en McLeod Ganj, donde vive el Dalai Lama.